Espirulina, producida y secada de forma natural, como hace cientos de años lo cultivaban los aztecas, con aguas limpias y mineralizadas de nacimiento del Parque Natural de Sierra Espuña. Es la segunda plantación del mundo cubierta, preservándola así de la contaminación y lluvia ácida. El secado de esta alga es solar. Debido a su forma de producción es posiblemente la mejor Espirulina del mundo.